MILAGRO EN LA MONTAÑA

Vidas transformadas en comunidades rurales de Asia

Historia de un obrero desde el sur de Asia

“Debido a que el gobierno ha prohibido que nosotros los extranjeros pasemos la noche entre las tribus de las montañas, tomamos la decisión de entrenar a un grupo de mujeres creyentes del país muy dispuestas a compartir el Evangelio con ellos, ya que ellas no tienen ninguna restricción”.

El Padre Celestial recompensó la obediencia y amor de estas mujeres y usó sus vidas en una forma maravillosa. Como resultado de su visita a los “Dechis” cinco personas vinieron a la fe… En uno de los hogares que visitaron, encontraron a una persona quien por quince años no había podido caminar. Ellas aprovecharon la oportunidad para hablarle acerca de Jesús. Al final de su conversación le preguntaron: “¿Crees que Jesús te puede sanar?” Ella respondió con un firme: “Sí creo”.

Luego de orar por ella, para sorpresa de todos, la señora empezó a caminar, horas más tarde estaba de pie, cocinando por sus propios medios y compartiendo por teléfono la noticia gran noticia.

“Esto ha abierto la puerta
para que otros quieran
escuchar del Evangelio”.

Mayo 2015, Obreros en Asia.